Artículos | Jesse Chacón | Perspectivas y Realidades

EL PROGRAMA DE CAPRILES: La Recaptura Del Petróleo Para El Capital Y las Transnacionales (Jesse Chacòn-GISXXI)

El conjunto de la política económica y en particular la petrolera, del candidato Capriles Radonski, no puede ser definida de otra manera que el “paquetazo de CAP II”, pretenden restaurar las fórmulas fondomonetaristas y neoliberales de austeridad fiscal, igualmente asumir el petróleo como un problema económico y en consecuencia avanzar en la liberación del precio interno de los hidrocarburos, buscando demagógicamente “cubrir los costos de producción”, así como abrir las puertas para que el capital privado e imperial recapture la propiedad y la renta de los negocios de exploración, refinación y comercialización, el impacto de esta política expresada en la liberación de los precios de la gasolina y su equiparación con los precios internacionales, es una bomba política en el espacio tiempo nacional venezolano, es arrojar al país a un Caracazo II.

En contravía al credo liberal, el petróleo no es sólo un bien de mercado, es ante todo un problema político en el que se juega la sostenibilidad del país en el hoy y para las futuras generaciones. Por lo tanto su gestión debe estar articulado a una política de interés y desarrollo nacional, esto implica trabajar por un precio justo en el mercado mundial, lo cual excluye una política volumétrica de incremento exponencial de la producción y comercialización, por el contrario, es vital la alianza de precios desarrollada en el marco de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), para que esta postura tenga coherencia, el petróleo debe ser propiedad del Estado.

El programa de Capriles por el contrario está construido sobre la vieja tesis del ciclo de apertura neoliberal petrolera, busca una política de aumento en la producción de crudos en el país, es decir competir en volúmenes, así esto suponga la caída vertiginosa del precio y en consecuencia la destrucción de la OPEP. ¿A quién puede beneficiar este tipo de posturas sino a los países desarrollados y a los burgueses vasallos?

Hay un ángulo del programa de Capriles que deja ver con claridad su intención de recuperar para el capital tanto la propiedad de los negocios de exploración, producción y comercialización, como la renta generada en este proceso, al respecto afirman que es necesario “Incrementar la participación privada en la industria de hidrocarburos”, para superar las barreras de la constitución bolivariana y las leyes revolucionarias, plantean un artificio en el cual dicen:

“La Constitución sólo exige al Estado promover, en lugar de desarrollar con esfuerzo propio, “la manufactura nacional de materias primas provenientes de la explotación de los recursos naturales no renovables, con el fin de asimilar, crear e innovar tecnologías, generar empleo y crecimiento económico, y crear riqueza y bienestar para el pueblo”. Además, permite la participación accionaria no estatal en “filiales, asociaciones estratégicas, empresas y cualquier otra que se haya constituido o se constituya como consecuencia del desarrollo de negocios de Petróleos de Venezuela, S.A”. Las normas constitucionales no imponen directamente la proporción accionaria que PDVSA deba mantener en sociedad con otras empresas, ni exigen la presencia de PDVSA en todas las actividades vinculadas con hidrocarburos, ni prohíben la competencia en el sector. Restricciones de este tipo se han impuesto en el marco legal a partir de 2006”

Léase bien el artificio, saben que la constitución otorga la propiedad al estado sobre la riqueza petrolera, no se atreven a desafiar la constitución, pero buscarán una grieta reformando la ley de hidrocarburos al amaño del capital privado, para eso aprovechan que la constitución diga promover y entienden que el desarrollo hace parte de la exploración, refinación, comercialización, ese será el botín para el capital transnacional.

Estamos ante la mirada tecnocrática y neo-liberal del petróleo, se quieren presentar como nuevos, sin embargo, esta postura tuvo una gran visibilidad en los hechos golpistas del año 2002, aunque ya estaba presente desde muchas décadas atrás en la gestión del estado y del negocio petrolero.

Para esta postura, el petróleo es una simple mercancía que debe ser comercializada. Su estrategia central estuvo en la política de apertura petrolera iniciada en 1993 y revertida con la llegada de Chávez al gobierno, la política de apertura petrolera no buscaba otra cosa que el control de la gestión de la industria por élites alinderadas a los intereses trasnacionales;con el objetivo de materializar la privatización de los activos petroleros, inventaron la satanización del estado y la alabanza del mercado.

Esta corriente privatizadora pervive socialmente pues es la expresión de los intereses extranjeros sobre nuestros recursos, durante todos estos años han intentado aprovecharse de una interpretación amañada del Artículo 303 de la constitución según la cual se pueden vender filiales de PDVSA, lo cual puede permitir desnaturalizar el sentido inicial de la norma constitucional y transferir a esas filiales todos los activos de PDVSA y dejar a los venezolanos con una titularidad vacía.

En contravía a la corriente privatizadora y neoliberal, se ha consolidado en nuestra sociedad la corriente nacional revolucionaria, la cual cristaliza muchas décadas de lucha en la formulación de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, quedando redactados unos artículos específicos frente al problema petrolero y en los cuales se define la propiedad inalienable e imprescriptible de la República sobre los yacimientos de hidrocarburos (Art. N° 12), la reserva al Estado de la actividad petrolera (Art. N° 302) y la propiedad estatal de la totalidad de las acciones de PDVSA (Art. N° 303).

La supuesta nueva propuesta de Capriles es bastante vieja, su antecedente más reciente lo encontramos en la política de internacionalización y apertura petrolera que se intentó consolidar durante la década de los 90.

La internacionalización y apertura petrolera fue una estrategia reprivatizadora que buscó apartar a PDVSA del control estatal y en específico del control del Ministerio de Energía y Minas. Desde un cuestionamiento al despilfarro del estado y al fracaso de la política de nacionalización en la activación de un proceso industrial en el país, esta política pretendió reducir sostenidamente el ingreso fiscal del Estado a partir de la explotación petrolera, para lograr esto los privatizadores maximizaron gastos e inversiones fuera del país desarrollando la adquisición de activos de refinación, comercialización y almacenamiento en el exterior. Según el experto Mendoza Portella, “Las inversiones asociadas al programa de internacionalización probablemente representen uno de los más grandes flujos internacionales de capital en dirección Sur-Norte…”

La justificación de la inversión en refinerías del exterior estaba dada por la necesidad de cercanía al cliente y la refinación de crudos pesados, sin embargo hacia esas refinerías se siguió enviando crudo liviano, en incluso la mayoría de estas refinerías procesaban crudo no Venezolano. El objetivo era trasladar las ganancias al exterior colocándolas fuera del alcance del estado Venezolano.

Otro objetivo de la política de apertura petrolera igual que el actual programa de Capriles, era la destrucción de la OPEP, los privatizadores buscaban consolidar la política de mayor producción antes que de mayor precio internacional del crudo, para ello necesitaban golpear la Organización petrolera, para lograrlo generaron formas disimuladas de incumplir las cuotas y así llevar a la baja el precio internacional del petróleo, en 1998, cuando llega el gobierno revolucionario, el precio internacional del petróleo había caído a 7 dólares.

Ayer como hoy, la avanzada transnacional, trata de perpetuar el saqueo y la desposesión sobre nuestra patria, esta vez disfrazados como programa de unidad nacional para el “progreso”. Pero igualmente se encontrarán con el nacionalismo revolucionario hecho pueblo y política petrolera, factores que sabrán conjurar los tiempos presentes y futuros en clave de patria y revolución.

Este 07 de octubre los venezolanos asistirán a la confrontación de dos modelos en el manejo de la política petrolera, el uno liderado por el candidato del empresariado y las transnacionales con su discurso privatizador,el otro el encarnado por el candidato de la patria quien ha venido dirigiendo la riqueza petrolera con criterios nacionales y para la elevación de la calidad de vida de todos los venezolanos.

Comentarios

26,septiembre,2012 | 17:01 pm
Aura Marina Reina dijo:

Buenas tardes Jesse. Un cordial saludo y felicitaciones por este artículo. Excelente análisis, la internacionalización y la mal llamada apertura petrolera además de haber sido un saqueo de nuestro petroleo, además de lo ya indicado, trajo terribles consecuencias a las pequeños, medianas y grandes empresas locales, todo la procura de equipos, materiales mayores y menores se colocaba a Francia y esta a su vez la adquiría a EEUU, para enviarla a Venezuela; esto hizo quebrar muchas industrias locales, por otro lado, orquestados con los medios, anunciaban el requerimiento de cinco mil ingenieros de todas las especialidades que se convertirían en especialistas petroleros, nada mas ajeno a la realidad, hasta la mano de obra obrera era importada, y obviamente los elegidos para ingresar a Petrozuata y Sincor eran de la misma elite pdvsiana…así que ese autobús del progreso no le ha dicho a sus pasajeros que al montarse va en reversa!..Saludossss

 

Hacer un comentario.



Los comentarios expresados en esta página sólo representan la opinión de las personas que los emiten. Este sitio no se hace responsable por los mismos y se reserva el derecho de publicación. Aquellos comentarios que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto y/o que atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, este sitio se reservará el derecho de su publicación. Recuerde ser breve y conciso en sus planteamientos.