Noticias

El Gran Canal de Nicaragua no es un sueño (La Voz de Rusia)

El grandioso proyecto fue ya aprobado por el parlamento de la República, con ochenta y seis votos a favor de los noventa y dos posibles. La presidenta de la Comisión de Infraestructura del Parlamento de Nicaragua, Jenny Martínez, manifestó que en el futuro esta obra será una fuente estable de ingresos para el fisco y servirá para erradicar la pobreza de un país de los más pobres del continente. En lo que respecta a la “competencia” con el ya existente Canal de Panamá, la diputada asevera que ellos se complementarán más bien:

–Los dos canales serían casi complementarios el uno con el otro, para poder dar paso a las embarcaciónes y buques de gran tamaño que hasta el momento no pasan por Panamá.

En tanto, los expertos destacan que el canal de Panamá fue abierto en 1920, y hace ya tiempo que no cumple debidamente con el flujo de cargas actual, debido a las serias limitaciones que tiene en cuanto a los parámetros de los barcos que lo cruzan. Así las cosas, el proyecto nicaragüense puede convertirse en un serio complemento para la arteria naval existente, asevera el consejero presidencial Jaime Incer:

–El producto interno bruto de Nicaragua se elevará más allá de lo que se ha elevado en Centroamérica. Sería el ingreso que impulsará muchísimo el desarollo económico de nuestro país.

Según cálculos preliminares, la construcción demandará a la república unos treinta mil millones de dólares, para Nicaragua más que astronómica. Por esa razón es que hace tiempo que están en conversaciones con inversionistas extranjeros sobre la participación en el proyecto, explicaba Paul Oquist, secretario del presidente Ortega en entrevista para la TV local:

–Su interés en la construcción del Gran Canal de Nicaragua ya expresaron los países como Venezuela, Brasil, China, Japón, Corea del Sur y la Federación Rusa.

Valga recordar que Daniel Ortega obtuvo el respaldo oficial de Moscú durante su visita a nuestro país, en 2008. Para la construcción del canal será creada una sociedad anónima en la que el 51 % de las acciones pertenecerá al Estado, y el 49 % restante lo aportarán países o compañías que ganen la licitación.

Los propios nicaragüenses cifran en este proyecto grandes esperanzas, explicaba Leonel Guevara, un hombre de la calle:

–Para nosotros, los nicaragüenses, sería buenísimo, pero que el medio ambiente no se perjudique.

Los autores del proyecto afirman por su parte que en la construcción se causará un daño mínimo al medio ambiente. El ecólogo Mauricio Herdocia explicaba que, en este momento existen seis planos de construcción, de los que será elegido el más inocuo para el medio ambiente:

–El primer gran desafío que vamos a tener es que la construcción del canal sea por la ruta más apropiada y en donde el daño ambiental sea el menor posible y que sea compensado mediante las medidas adecuadas.

Lo más probable que el rumbo del canal pase por el mayor lago de agua dulce de América Latina, el Nicaragua (Lago Cocibolca). Así las cosas, con una longitud de doscientos sesenta kilómetros habrá que cavar solo cuarenta y cinco kilómetros, veinte menos que el canal de Panamá (cifras aproximadas). De manera que, el plazo de diez años, en el que prometen las autoridades nicaragüenses construir el canal, no parece en absoluto tan fantástico.

Hacer un comentario.



Los comentarios expresados en esta página sólo representan la opinión de las personas que los emiten. Este sitio no se hace responsable por los mismos y se reserva el derecho de publicación. Aquellos comentarios que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto y/o que atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, este sitio se reservará el derecho de su publicación. Recuerde ser breve y conciso en sus planteamientos.